Pastoral 14 Junio - Alberto Magno y Gladys de Sales
¡El Mover Celular en los 79 Años de la PIEB!
Estamos casi cumpliendo los 80 años de bendecida existencia eclesiástica y honramos al Señor de la mies y de la cosecha por todo lo que Él nos ha estado entregando en estos últimos 27 años de Visión Celular en la historia de nuestra Iglesia. Podríamos recapitular cada año y cada experiencia vivida por nuestra PIEB a lo largo de su vida y sólo concluiríamos una cosa: el MOVER CELULAR ha cambiado la cara y la misión de nuestra Congregación para todos los que somos parte de la familia de la fe de la PIEB, como para todas las Iglesias y ministerios que se han unido a nosotros en esta Visión de Conquista.
Estamos conscientes que la unción del Espíritu de Dios ha hecho toda la diferencia, pero Él ha usado esta estrategia maravillosa que viene modelando nuestra forma de hacer IGLESIA en estos últimos 27 años de nuestra historia. Sólo podemos concluir una cosa: “LA VISIÓN CELULAR FUNCIONA Y ALCANZA LOS CORAZONES DE UNA FORMA MUY ESPECIAL EN LA INTIMIDAD DE SU HOGAR Y EN LA SENCILLEZ DE UNA CÉLULA”.
Después de haber trabajado arduamente para hacer la transición de la PIEB al modelo celular, hemos visto que ha valido la pena, tal como nos dice el apóstol Pablo en 1 Corintios 15:58: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. Hoy por hoy, somos una Iglesia en Células en el Modelo de los Doce, y lo que más nos alegra el corazón es contemplar a muchos líderes de Célula cuyo corazón se enfoca en la conquista de vidas para el Señor Jesús.
Es maravilloso escuchar las oraciones de muchos clamando por “frutos fieles” en la familia, en la parentela, en la vecindad y en los círculos de amistades o de trabajo. También es maravilloso ver el contingente de líderes cumpliendo la Gran Comisión del Señor Jesús a Su Iglesia, bautizando a los discípulos y celebrando esta victoria en Cristo Jesús.
De repente contemplamos al CUERPO DE CRISTO, Su Iglesia, esforzándose y disponiéndose al servicio cristiano de una forma tan natural y espontanea como nunca antes habíamos visto. Es el Cuerpo de Cristo vivo y activo, siendo instrumento de vida y salvación para la vida de millares a su alrededor. Pablo garantiza que “nuestro trabajo en el Señor no es en vano” y estamos dejando marcas en la historia de nuestra Iglesia que se quedarán para la posteridad.
Nuestra responsabilidad es dar continuidad a la Gran Comisión de Jesús en Mateo 28:18-20 por doquiera que vayamos, despertando el Pueblo de Dios a vivir con intensidad los desafíos del Reino y conquista y multiplicación.
Vale la pena servir al Señor en estos días y ver lo que sólo Él puede hacer a través de nuestras vidas. Somos tan solamente colaboradores de Dios (1 Corintios 3:9); embajadores de Su Reino (2 Corintios 5:20) y ministros competentes de la nueva alianza (2 Corintios 3:6; 6:4). Además, entendemos que “separados de Él, nada podemos hacer (Juan 15:5). Por lo tanto, unimos nuestras voces para declarar que Él ha hecho absolutamente todas las cosas y si en algo hemos tenido participación en el crecimiento de Su Iglesia, fue por pura gracia y por Su amor inmensurable.
Sigamos persiguiendo el Fruto Fiel cercano o lejano y dejemos que el Santo Espíritu obre con Su poder y Su unción a lo largo y ancho de nuestra ciudad, departamento y Nación.
En el Amor del Señor y en la Lucha por el Reino, Alberto Magno y Gladys de Sales, sus pastores.

