¡Cómo sería valioso poder conocer la historia de todos los que trabajaron para que el Evangelio llegara a nosotros! Conoceríamos historias de heroísmo, de entrega y dedicación y sabríamos valorar lo grande que muchos hicieron por hacernos conocer la Verdad de Dios a nuestros corazones. El apóstol Pablo nos comparte algunas de las experiencias vividas con los tesalonicenses y que nos edifican y desafían al mismo tiempo.
1 Tesalonicenses 2:1-16
“1 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; 2 pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición. 3 Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, 4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. 5 Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; 6 ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. 7 Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. 8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos. 9 Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios. 10 Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; 11 así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, 12 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria. 13 Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. 14 Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos, 15 los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres, 16 impidiéndonos hablar a los gentiles para que éstos se salven; así colman ellos siempre la medida de sus pecados, pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.”
Temas: Enseñanza, Integridad, Motivaciones, Persecución, Sufrimiento, Trabajo.
COMIENCE
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- ¿Qué cualidades debería tener un líder cristiano?
EXPLORE
- ¿En qué condiciones compartió Pablo el Evangelio con los tesalonicenses? (v. 2).
- ¿Qué cargos falsos habían sido presentados contra Pablo? (vs. 3 al 5).
- ¿Cómo contestó Pablo los cargos en su contra? (vs. 3 al 5).
- ¿Cómo estaban engañando a la gente otros maestros religiosos itinerantes? (v. 5).
- ¿Cómo describió Pablo su relación con los tesalonicenses? (v. 7).
- ¿Qué estaban encantados de hacer Pablo y sus compañeros? ¿Por qué? (v. 8).
- ¿Qué quería Pablo que recordaran los tesalonicenses del tiempo que pasó con ellos? (v. 9).
- ¿Cómo describió Pablo su trabajo con los tesalonicenses? (v. 10).
- ¿En qué sentido era Pablo como un padre para los tesalonicenses? (vs. 11 y 12).
- ¿Cómo recibieron los tesalonicenses la Palabra de Dios? (v. 13).
- ¿En qué se parecían los tesalonicenses a las iglesias de Judea? (v. 14).
- ¿Qué tipo de oposición había enfrentado Pablo? (vs. 15 y 16).
- ¿Cuál es la respuesta de Dios a las personas que se oponen a la predicación de su evangelio? (v. 16).
ANALICE
- ¿Cómo podemos evaluar el éxito o el fracaso de nuestro trabajo con la gente?
- ¿Qué tipo de oposición podemos esperar cada vez que hablamos en favor de Jesucristo?
- ¿Cómo influyen las opiniones de otras personas en la forma en que compartimos nuestra fe?
- ¿Cómo puede un deseo de popularidad (aun entre cristianos) torcer nuestro deseo y nuestro compromiso de servir a Dios?
- ¿Por qué trabajó tanto Pablo para no ser una carga para los tesalonicenses?
- ¿Qué principios de comportamiento y de cuidado deberían seguir los cristianos cuando tratan de alcanzar a la gente?
- ¿Cuál es la diferencia entre aceptar una enseñanza como Palabra de Dios y vivir según ella?
APLIQUE
- ¿En qué formas puede compartir su vida con otros en su esfuerzo por compartirles de Cristo?
- ¿Qué puede hacer esta semana para asegurarse de que está tratando de agradar a Dios y no a otras personas?